“La espontaneidad y el azar son el corazón y el alma de mi proceso creativo. Yo no censuro, me abro a la experiencia”
-Steven Spazuk
El artista franco-canadiense Steven Spazuk, así como muchos otros, comenzó dibujando con acuarelas y pinturas acrílicas, hasta que en el año 2001 le surgió una idea bastante peculiar y comenzó a cuestionarse sobre qué pasaría si se expusiera un lienzo al fuego y se pudiera controlar la cantidad de hollín que éste deja sobre la superficie. Desde entonces, Steven ha desarrollado y perfeccionado su técnica que se basa en utilizar una llama como si fuera un lápiz para crear cuadros sorprendentes.
Graduado en Artes Visuales en Université Laval (Québec), Steven empezó a usar el aerógrafo en 1980. Fascinado por los resultados que le ofrecía este instrumento, en conjunto con sus habilidades artísticas, decidió ir más allá y experimentar con otros elementos, como el fuego. Sin duda, el fuego fue un descubrimiento que revolucionaría la vida del ser humano para subsistir en el mundo, pero Steven encontró una nueva forma de utilizarlo: para crear arte.
El trabajo de Spazuk consiste en un proceso espontáneo, pues no realiza bocetos antes de comenzar a pintar. El resultado es una fluidez de imágenes, de luces y sombras que convierten un lienzo en una verdadera obra de arte. Además de esto, Spazuk también es reconocido por crear murales fragmentados hechos de miles de pequeñas imágenes que, al momento de ser juntadas, forman un mosaico con una nueva imagen.
A continuación les dejo un video y unas imágenes del trabajo de este gran artista.
Para más información pueden visitar su página oficial dando click aquí
Por: Adriana Ortiz / @AdyZitro








